Esperanza
Llevo apenas unos días en Marbella disfrutando de la Semana Santa. Gracias a Dios sigo viviendo en paz y pidiendo que estéis siempre a mi lado, os necesito.
Hoy por fin decido escribir de nuevo, necesito tener mucha paz y quietud interior para escuchar lo que llevo dentro y poder expresar lo que siento.
Esperanza es la palabra que resume el estado en el que me encuentro. Con frecuencia me brota desde lo más profundo el sentimiento de tirar la toalla y dejar atrás ese proyecto de vida que anhelo, para mejorar en mi trabajo cuando me den la oportunidad, y de conocer a esa persona que me gustaría y por el que rezo,...
Cuanto más suelto el control y lo dejo en Vuestras Manos, más fluyo, Vosotros sabéis bien cómo es mi corazón y lo que me conviene. Me da mucha paz rezar el rosario, es algo que llevo haciendo un par de años y aunque a veces me da pereza, me hace sentir que estáis a mi lado y me cuidáis bien. Vivo tranquila y cuando me siento inquieta, además de nadar mucho, caminar o ir al gym que me ayuda a soltar, también escribir y rezar me facilitan no perder el equilibrio que tanto me ha costado recuperar. Solo gracias a Vosotros permanezco en la esperanza con tranquilidad.
Hoy viniendo del paseo abandonándome en Ti y centrándome en mantener la calma y disfrutar del mar y del atardecer tan precioso, es cuando he podido escucharos poniendo en mi corazón la palabra esperanza, no desistas Isabela, sigue adelante que todo llegará, ya lo verás... Así escuché, Ten esperanza Isabela.
Y acto seguido, se me ocurre abrir el muro de Pep Borrell, un católico de origen catalán que da charlas fomentando la esperanza en los futuros novios que quedan por llegar buscando el amor en una persona con quien se pueda tocar el cielo. Mientras, lo llevo en mi corazón, y como dice Pep, rézalo una y otra vez porque llegará...Con paz y sin obsesión alguna de buscarlo y sin conformarme con cualquier persona, porque si algún día llegara, que sea esa persona que sume para formar un proyecto de amor de verdad, y si Dios quiere, para toda la vida. Si no es así, prefiero quedarme como estoy sin complicarme y disfrutando de todo lo que me trae cada día la vida, sin más.
La esperanza aunque no se toque con las manos, existe, y la traen siempre Ellos desde el cielo. En lo más profundo de mi corazón, ahí es justo donde habita y permanece la esperanza.





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